
Anoche tuve insomnio. Apele al consabido conteo de ovejas saltando una valla. Ya iba por 13.595 ovejas…y nada. Decidí contar animales más veloces, como las gacelas, pero iban saltando a tal rapidez que aparte del insomnio me aportó una grave crisis de estrés. Decidí cambiar a una animal menos veloz. Buena idea. Entonces veía a tortugas saltar…bueno, a una tortuga, que no terminaba de saltar la maldita valla. Tuvo que hacer uso de una escalera, pero como de era de madera y muy envejecida, a cada paso rompía un tramo distinto de la escalera hasta que no hubo escalera y se devolvía la tortuga y tomaba camino al mar donde se sentía como pez en el agua (pero recuerden, era una tortuga). Entonces, aparte del insomnio, sentí una sensación atroz de asfixia.
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